Samarcanda es la segunda ciudad más grande de todo Uzbekistán y, con sus más de 2700 años de antigüedad, también una de las más bonitas.
Llegamos realmente cansados después de más de 24 horas de viaje desde Kirguistán tras nuestra ruta de una semana recorriendo Kirguistán por libre. ¡Si vas a viajar a esta parte del mundo no te lo pierdas!
En este artículo te cuento las mejores cosas que ver y hacer en Samarcanda en 2 días junto a algunos consejos útiles para que aproveches al máximo tus días por aquí y no te pierdas ni un detalle.

También fue la primera ciudad que visitamos en nuestra ruta de una semana en Uzbekistán por libre, ¡por lo que la tenemos especial cariño!
Vamos a ello: ahí van las mejores cosas que ver y hacer en Samarcanda en 2 días por libre:
Tabla de contenidos
Samarcanda: Unas pinceladas de su historia
Samarcanda tiene una historia que se remonta a miles de años atrás. Conocida como un importante enclave en la Ruta de la Seda, Samarcanda fue un centro crucial de comercio, cultura y aprendizaje en Asia Central. Durante el siglo XIV, la ciudad experimentó un período de gran esplendor bajo el gobierno de Tamerlán, el famoso conquistador y estratega militar (del que te cuento cosas más abajo). Bajo su reinado, Samarcanda se convirtió en un próspero centro cultural y arquitectónico, marcado por la construcción de magníficos monumentos y estructuras impresionantes, como la mezquita de Bibi-Khanym y la madrasa de Ulugh Beg.
A lo largo de los siglos, Samarcanda ha sido testigo de cambios y transformaciones, desde las conquistas de los mongoles hasta el dominio ruso en el siglo XIX. A pesar de estos cambios, la ciudad ha conservado su esencia histórica y su importancia como un lugar de gran valor cultural y patrimonial.
Hoy en día, Samarcanda sigue siendo un destino atractivo para los viajeros y amantes de la historia que podemos disfrutar con su impresionante arquitectura, sus bazares tradicionales y su rica herencia cultural que refleja la riqueza y la diversidad de su pasado milenario.
Qué ver y hacer en Samarcanda por libre
– Plaza de Registán
Si algo tiene Samarcanda para detener el tiempo y disfrutarlo es la Plaza de Registán. En los dos días que estuvimos en la ciudad, pasamos 4 o 5 veces por aquí; de día y de noche. ¡Sin duda una de las mejores cosas que hacer en Samarcanda por libre!
Y es que la Plaza de Registán está considerada una de las plazas más bonitas del mundo, ¡y no es para menos! Sus tres madrazas (todas diferentes y construidas en tiempos diferentes) son todo una obra de arte arquitectónica y te dejarán con la boca abierta.

Por la noche casi todos los días hay un show de luces y música tradicional bastante chulo. Puedes verlo de forma gratuita desde la parte exterior de la plaza.
– Lo mejor: disfrutarla despacio, sin prisa, y recorrer sus tres madrazas fijándote en cada detalle.
– Lo peor: el precio de su entrada (50.000 sum) y que no te dejen volver a entrar una vez sales, por lo que, teóricamente, tienes que pagar dos veces (o esperar dentro) si quieres ver la plaza durante el día y por la noche iluminada.

Súper consejo:
Nosotros fuimos el mismo día por la mañana y por la tarde (para verla de noche). El tipo de seguridad nos indicó que teníamos que volver a pagar y hasta intentó regatearnos el precio, pero a base de poner ojitos conseguimos que nos dejaran entrar de nuevo sin pagar para poder disfrutar de la plaza iluminada. Así que… ¡no te cortes y échale morro!
– Gur-e Amir (Mausoleo de Amir Timur)
Otra de las cosas que ver en Samarcanda es el Gur-e Amir (o mausoleo de Amir Timur), lugar en donde el propio Amir Timur mandó construir un mausoleo para enterrar a uno de sus nietos; aunque, por cosas de la vida, él mismo también terminó siendo enterrado aquí.
Precio de la entrada a Gur-e Amir: 30.000 sum

Dato curioso: Aunque en muchos blogs hablan de Amir Timur como “Tamerlán”, para los uzbecos puede ser ofensivo escucharlo bajo ese nombre (ya que la traducción es “Amir el cojo” y la mayoría de la población le tienen como un héroe). ¡Seguramente si te cruzas con algún local y le preguntas te cuente la historia al completo!
– Probar algo de comida local uzbeca
Sin duda, otra de las mejores cosas que hacer en Samarcanda (y en cualquier destino de Uzbekistán) es probar algún plato de comida local.
Aunque en Samarcanda no nos pareció que hubiese mucha “oferta gastronómica”, la comida uzbeca está realmente buena y tiene muchas influencias otomanas y soviéticas.

– Bazar de Siyob, otro must que hacer en Samarcanda
Un bazar bastante grande lleno de colores, especias y frutos secos. Sin duda una de las mejores cosas que ver en Samarcanda, ¡y más si eres un fan de los mercados locales como lo soy yo!
En la parte superior encontrarás muchísimas opciones para comprar kilos y kilos de pistachos, almendras o dátiles; en la parte inferior podrás tomarte un zumo de granada fresca o comprar todo tipo de frutas y verduras frescas.


– Mezquita de Bibi-Khanym
Un bonito complejo al que se accede a través de un gigantesco arco de 35 metros de altura.
Es uno de los edificios más importantes de la ciudad junto a la Plaza del Registán y en su interior se exhibe una escultura del Corán hecho en mármol. Así que, desde mi punto de vista, ¡otra de las mejores cosas que ver en Samarcanda!

Precio de la entrada a la Mezquita de Bibi-Khanym: 30.000 sum
– Shah-i-Zinda + Hazrat Khizr Mosque
La Necrópolis de Shah-i-Zinda es lugar bastante especial, ya que aquí descansan varios miembros de la dinastía timúrida.
Precio de la entrada a Shah-i-Zinda: 30.000 sum

Junto a la necrópolis nos topamos con un cementerio local (más corriente y humilde) que nos llamó muchísimo la atención por tener esculpidas las caras de los muertos en las propias lápidas. ¡Un lugar bastante inhóspito pero interesante al mismo tiempo!
En la zona también visitamos la mezquita de Hazrat Khizr, que tiene entrada gratuita y unas bonitas vistas al centro de Samarcanda.

– Shahrisabz, una cosa que no hacer en Samarcanda
El lugar que NO debes visitar en Samarcanda y uno de los lugares más absurdos que visitamos en nuestra ruta de una semana por Uzbekistán fue el pueblo de Shahrisabz.
Lo que supuestamente era el pueblo donde nació el famoso Amir Timur resultó ser una especie de parque temático para turistas totalmente descuidado y sin ningún tipo de valor.

Para llegar tardamos dos horas en taxi (más dos horas de vuelta, claro) y, aunque la carretera tenía alguna zona con vistas bonitas, mi opinión es que no merece absolutamente nada la pena.
Además, la entrada cuesta 25.000 sum (aunque no la pagamos porque ni siquiera había alguien controlando los accesos). ¡Ni para cobrar estaban! jaja
– Afrasiyab Settlement
Si de algo nos arrepentimos en Samarcanda además de visitar el Shahrisabz fue de caminar casi una hora hasta el Afrasiyab Settlement.
El lugar no merece para nada la pena; está descuidado, sucio y no vimos ningún tipo de interés en llegar hasta aquí. Para colmo, al igual que para todo en Samarcanda, había que pagar entrada. Ni siquiera entramos por la mala pinta que tenía, así que mi consejo es que te ahorres llegar hasta aquí.
– Disfruta de Samarcanda por la noche
Lo cierto es que, cuando cae la noche, Samarcanda tiene otro registro y otro color; te recomiendo que pasees por sus calles y vuelvas a entrar a la Plaza de Registán para disfrutar de sus colores de noche (y del espectáculo que te comentaba anteriormente que hacen todos los días).
¡Verás como los colores cambian y las enormes madrazas se perciben de otra manera!


5 Curiosidades de Samarcanda que no sabías
1. Cuna de la Arquitectura Azul
Samarcanda es conocida como la «Cuna de la Arquitectura Azul» debido a la utilización prominente del color azul en sus edificios históricos, que simboliza la espiritualidad y la protección contra el mal de acuerdo con la tradición local.
2. El Misterio de la Tumba de Tamerlán
A pesar de la grandeza de Tamerlán, su tumba en Gur-e-Amir es de tamaño modesto, lo que ha generado especulaciones sobre su ubicación exacta y la posibilidad de cámaras secretas aún no descubiertas en el sitio.
3. El Observatorio de Ulugh Beg
En el siglo XV, el astrónomo Ulugh Beg construyó un observatorio en Samarcanda que era uno de los más avanzados de su época, con instrumentos de precisión y una comprensión sorprendente de la astronomía que superaba a su tiempo.
4. Los Secretos de la Plaza Registán
La Plaza Registán alberga antiguas madrasas y monumentos que ocultan inscripciones y símbolos en sus diseños arquitectónicos, que se cree que contienen mensajes cifrados y misteriosas historias sobre la historia de la región.
5. El Legado de la Ruta de la Seda
Samarcanda desempeñó un papel fundamental en la legendaria Ruta de la Seda, siendo un centro vital de intercambio cultural y comercial entre Asia y Europa, lo que contribuyó a la difusión de la ciencia, el arte y la filosofía entre distintas civilizaciones.

¡Y hasta aquí las mejores cosas que ver y hacer en Samarcanda en dos días!
No olvides ver nuestra ruta de una semana en Uzbekistánpor libre, ¡te va a encantar!
Después de este gran comienzo, seguimos hacia el siguiente destino: Bujará (Bukhara) para conocer la ciudad antes de poner rumbo a Jiva (Khiva).













Hola. te escribo desde Mendoza – Argentina. Muy interesante. . A mi me sorprende lo insignificantes que somos con respecto a estas culturas antiguas. Gracias por enseñar
Gracias por tu comentario Eduardo! sí, la verdad que sólo estamos de paso y no somos nada… ¡Un abrazo y gracias por leerme! 🙂