¿Buscando las mejores cosas que ver en Mostar? ¡Bienvenido a este artículo lleno de info!
uando preparaba mi Ruta por los Balcanes en 2 semanas por libre, tenía claro que esta ciudad de Bosnia y Herzegovina iba a ser una de las paradas imprescindibles. Había visto fotos del famoso puente Stari Most, había leído sobre su historia reciente marcada por la guerra y me llamaba mucho la atención ese contraste de culturas que tanto caracteriza a los Balcanes.
Y sí, en solo un día descubrí que Mostar tiene una mezcla única de belleza, cicatrices históricas y vida local que la convierten en una parada ineludible si estás recorriendo esta parte de Europa. ¿Te animas a descubrirlo? ¡Sigue leyendo!

Tabla de contenidos
Un poquito de historia sobre Mostar…
Mostar se desarrolló durante el Imperio Otomano en el siglo XV, cuando se construyó el famoso Stari Most que le dio nombre a la ciudad. Fue un importante centro comercial y cultural gracias a su ubicación estratégica en el valle del río Neretva.
Sin embargo, en los años 90, durante la guerra de Bosnia, el puente fue destruido junto con buena parte de la ciudad, marcando un capítulo doloroso en su historia y entre sus habitantes.
La reconstrucción del Stari Most en 2004 se convirtió en símbolo de reconciliación y hoy es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y a día de hoy es una ciudad muy visitada y que, como te cuento más abajo, ¡merece totalmente una visita!

Dónde dormir en Mostar
Mostar es una de las joyas de los Balcanes y lo mejor es quedarse dentro o cerca del casco histórico, muy cerca del famoso Puente Viejo (Stari Most). Dormir en esta zona te permitirá disfrutar del ambiente al anochecer, cuando los turistas se van y la ciudad recupera su magia.
La mayoría de alojamientos son guesthouses familiares y pequeños hoteles con encanto, muchos con terrazas sobre el río o vistas directas al puente.
Yo me alojé en el Guest House Nana y me sentí como en casa, ¡y súper barato!
Cómo llegar a Mostar
Lo bueno de Mostar es que, aunque está en pleno corazón de Bosnia y Herzegovina, se encuentra muy bien conectada con otras ciudades de la región. En mi caso llegué desde Montenegro dentro de la Ruta por los Balcanes en 2 semanas por libre, pero hay varias formas de llegar:
- Desde Sarajevo: en bus o en tren. El trayecto en tren es considerado uno de los más bonitos de Europa, con paisajes espectaculares de montañas y ríos.
- Desde Dubrovnik (Croacia): hay buses directos que tardan unas 3-4 horas.
- Desde Split (Croacia): también muy popular, con trayectos en bus de unas 3 horas y media.
- Desde Kotor o Podgorica (Montenegro): puedes llegar en bus nocturno, como hice yo.
Moverse en transporte público por los Balcanes a veces puede ser lento, pero forma parte de la aventura. Y si viajas con amigos, alquilar un coche te da la libertad de parar en pueblos y miradores por el camino.

Qué ver en Mostar en un día
Aunque parece una ciudad pequeña, Mostar tiene mucho que ofrecer. Lo ideal es dedicarle un día completo, caminar sin prisa y dejarse sorprender.
– Stari Most (Puente Viejo)
El gran protagonista de Mostar. Este puente otomano del siglo XVI, reconstruido después de la guerra de los 90, simboliza la unión y la resistencia de la ciudad. Es imposible no impresionarse cuando lo ves por primera vez. Además, si tienes suerte, verás a los famosos clavadistas locales lanzarse al río Neretva desde 24 metros de altura (previo pago de turistas, claro).

– Casco antiguo (Kujundžiluk)
Un laberinto de calles empedradas lleno de tiendas de artesanía, cafés y restaurantes. Aquí la mezcla cultural se siente en cada esquina: influencias turcas, austrohúngaras y balcánicas conviven en pocos metros.

– Mezquita Koski Mehmed-Pasha
Una de las mezquitas más famosas de la ciudad. Su minarete tiene un mirador espectacular desde donde se obtiene una de las mejores vistas del Stari Most y del río Neretva. Subir merece la pena aunque cueste unos pocos marcos bosnios.

– Kriva Cuprija (Puente Torcido)
Un pequeño puente de piedra que se considera “el primo” del Stari Most. Fue construido antes y tiene un encanto especial. Al estar menos concurrido, es un buen lugar para pasear tranquilo y hacer fotos sin multitudes.
– Casa Muslibegović
Un museo en lo que fue una residencia otomana. Aquí puedes ver cómo vivía una familia adinerada en Mostar hace siglos. Una visita rápida pero interesante si quieres entender la influencia otomana en la ciudad.
– Mercado de Mostar
Un recorrido por el mercado te mostrará especias, tés, recuerdos y hasta restos de la época comunista. Puede ser turístico, pero también es el lugar perfecto para probar dulces locales o comprar un pequeño souvenir.

– Torre campanario franciscana
Para tener otra vista panorámica de la ciudad, puedes subir al campanario de la iglesia franciscana. Desde aquí se aprecia la mezcla arquitectónica de Mostar: minaretes, cúpulas, campanarios y el puente como telón de fondo.
– Museos de la guerra y murales
La guerra de Bosnia dejó cicatrices muy visibles en la ciudad. En el Museo de la Guerra y en la Galería de Fotos de Guerra de Mostar se pueden ver imágenes y testimonios de lo que ocurrió en los años 90. Además, al caminar por las calles encontrarás murales y grafitis que recuerdan la historia reciente.

Excursiones cerca de Mostar
Si tienes algo más de tiempo (o decides dormir aquí), hay varios lugares increíbles que puedes ver en Mostar (o muy cerca, a menos de 30 minutos):
– Blagaj Tekija
Un monasterio derviche construido al pie de un acantilado, junto al nacimiento del río Buna. El lugar es impresionante y muy fotogénico.
– Cascadas de Kravice
Un auténtico espectáculo natural. Son conocidas como “las mini-Niágara de Bosnia” y en verano puedes bañarte en sus aguas.
– Počitelj
Un pueblo medieval en piedra que parece detenido en el tiempo. Perfecto para pasear y subir hasta la fortaleza con vistas al río Neretva.
Dónde comer en Mostar
La gastronomía bosnia es brutal y muy barata, me recuerda mucho a esa comida del «este» que tantísimo me gusta (como los platos de comida de Sofía). Por aquí te dejo los imprescindibles de la gastronomía local que tienes que probar:
- Cevapi: pequeñas salchichas de carne servidas con pan y cebolla, una auténtica barbaridad para el paladar!!
- Burek: hojaldre relleno de carne, queso o espinacas.
- Baklava: el famoso dulce de origen turco, con muuchas formas y variantes.
En el centro encontrarás muchos restaurantes, algunos más turísticos que otros, pero merece la pena buscar locales pequeños donde comen los bosnios.

Consejos prácticos para visitar Mostar
- Cuánto tiempo dedicar: con un día bien organizado es suficiente para ver lo esencial.
- Mejor época: primavera y otoño, cuando no hace tanto calor ni hay tantos turistas.
- Moneda: marco bosnio convertible (BAM), aunque en muchos sitios aceptan euros.
- Seguridad: aunque la guerra marcó a la ciudad, hoy es un lugar muy seguro para viajar.
5 curiosidades que no sabías sobre Mostar
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El nombre Mostar proviene de la palabra “mostari”, que significa “los guardianes del puente”.
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El Stari Most tiene 24 metros de altura y los clavadistas locales mantienen una tradición de saltos que se remonta a más de 400 años.
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Durante el asedio de Mostar, el puente fue destruido tras 427 años en pie.
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En el casco antiguo aún se conservan huellas visibles de las balas de la guerra.
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La mezcla cultural de la ciudad permite escuchar la llamada a la oración de las mezquitas al mismo tiempo que suenan las campanas de las iglesias.

Entonces, ¿merece la pena visitar Mostar?
¡Sin duda sí! ver Mostar en un día fue una de las mejores experiencias de mi Ruta por los Balcanes en 2 semanas por libre. La ciudad es un mosaico de culturas, historia y belleza natural que merece mucho la pena. Aunque su pasado reciente es duro, la hospitalidad de su gente y la belleza de su entorno hacen que hoy sea un destino que recomiendo a cualquiera que esté planeando viajar por los Balcanes.
Y si vas a visitar Mostar, no te olvides de combinarlo con Sarajevo, otra ciudad imprescindible que te enseñará todavía más sobre la historia reciente de Bosnia y Herzegovina.













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