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Kioto: Qué ver y hacer en 2 días

Asia Japón

Kioto fue una ciudad que, aún después de visitarla, no sabría decir si me gustó o me decepcionó, por lo que la sensación que me quedó fue una mezcla de ambas. En este artículo te cuento las mejores cosas que ver en Kioto y un montón de planes para que disfrutes la ciudad.

Influyó mucho que uno de los días que pasamos en la ciudad fue fiesta nacional y, sumado a que es la ciudad más turística de Japón, hizo que nuestra paciencia colmase con tantísima gente en todas partes.

Aún así, supimos aprovecharla y disfrutarla a tope, y nuestra intuición fue tan buena que acertamos con absolutamente todas las decisiones que tomamos para recorrerla por libre.

En este post te cuento las mejores cosas que ver en Kioto y los mejores trucos para disfrutar de sus rincones; en especial del Fushimi Inari Taisha, uno de los lugares más bonitos de todo Japón!

 

¿Dónde dormir en Kioto?

Antes de nada, he de reconocer que el alojamiento fue lo único con lo que no acertamos en Kioto. Un hostal que parecía estar muy bien por su puntuación en Booking.com (tenía un 8,8) y que, además de la “tasa de hospedaje” que te cobran aparte de 200¥ por persona y noche, todo estaba bastante poco cuidado…

Así que, ahí tienes el “dónde NO dormir en Kioto”: en el hostal Guest House Kioto Inn.

Te recomiendo que busques algo en Booking.com o en AirBnb (en el que nos quedamos en Osaka fue brutal) y te asegures de leer bien los comentarios. Hay opciones para todos los bolsillos y al haber tantas cosas que ver en la ciudad, ninguno te pillará demasiado “lejos” de nada.

 

¿Qué ver en Kioto en 2 días?

Realmente en Kioto pasamos dos noches y un día y medio visitando la ciudad. El primer día lo dedicamos a ver toooodo lo que “hay que ver en Kioto” (con sus cosas mejores y cosas peores muy prescindibles) y el segundo madrugamos a las 5 de la mañana para visitar el famoso Fushimi Inari Taisha antes de coger un tren hasta Nara.

 

– Visitar sus tropecientosmil templos

Si algo tiene Kioto (o eso nos pareció en comparación al resto de ciudades que visitamos en Japón), son muchísimos templos. Todos sintoístas o budistas (o una mezcla de ambos) y todos realmente bonitos, pero quizá alguno prescindible…

Aquí te dejo, ordenados de “mejor a peor” según mi criterio, cinco de los templos que ver en Kioto:

  • Myōshin-ji: el templo central de la rama Rinzai Zen construido en 1337 y que está, literalmente, rodeado de un montón de templos en las 43 hectáreas que conforman su espacio.
  • Higashi Hongan-ji: fue el templo que más disfrutamos, seguramente porque no había casi nadie y se respiraba una tranquilidad que no pudimos respirar en el resto de templos que visitamos.
  • Kiyomizu-dera: uno de los templos más impresionantes de Kioto y desde el que disfrutar de una buena vista de la ciudad. Su nombre se traduce como “templo del agua pura” y su construcción data del año 778, aunque los edificios actuales fueron construidos en 1633.
  • Kenin-ji: este no fue de nuestros favoritos por parecernos muy similar al de Myōshin-ji, pero lo añado a la lista porque está muy cerca de Kiyomizu-dera y merece la pena acercarse.
  • Nishi Hongan-ji: Muy parecido al Higashi Hongan-ji, un templo budista no muy frecuentado y que rebosa tranquilidad. Si te sobra tiempo y te gustan los templos budistas, es una buena opción aunque sean parecidos entre ellos…

Uno de los muchos templos del Myōshin-ji

Vistas desde el Templo Kiyomizu-dera

Vistas del Templo Higashi Hongan-ji con la torre de Kioto de fondo

 

– Intentar disfrutar del Pabellón Dorado

El Pabellón Dorado (金閣寺) es uno de los lugares más visitados de Kioto, por lo que también uno de los más concurridos. Así como reconozco que el lugar es muy bonito, también he de reconocer que (al menos que fuimos nosotros) estaba tan sumamente lleno de gente que quizá lo hubiese quitado de nuestro itinerario por Kioto.

Hay veces que merece más la pena visitar un lugar menos turístico y disfrutarlo sin gente y a tu bola que visitar un lugar tan masificado en el que a penas te puedes mover (y mucho menos disfrutarlo tranquilamente).

Lo que subes a las redes sociales…

Lo que realmente estás viendo…

¡A tu elección queda! Yo desde luego si hubiese sabido que iba a estar tan lleno (y eso que fuimos 10 minutos después de que abriesen) me hubiese ahorrado los 400¥ que cuesta la entrada y el rato de colas y palos selfie.

 

– Probar comida japonesa en el mercado de Nishiki

Si algo es obligatorio en japón es probar sus platos más típicos como el sushi, el soba, la tempura y ese largo etcétera. Pero en el mercado de Nishiki encontrarás, además de los platos más típicos, un montón de apetecibles (y no tan apetecibles) opciones para que tu paladar pruebe nuevos sabores.

Desde un buen takoyaki hasta un tako tamago (los famosos pulpitos rojos a la parrilla); pasando por un buen pedazo de carne de wagu (la ternera más cara del mundo) o el cremoso okonomiyaki, lo más parecido a una pizza que encontrarás en Japón.

¡Échale ganas y atrévete a probarlo todo! (Menos el gorrión asado con salsa de soja, a eso no llegamos…)

Gorriones asados… ¡a esto no nos lanzamos! :/

Cangrejo en todas sus formas!

 

– Alucinar con el Templo Fushimi Inari Taisha: Lo mejor que ver en Kioto

Sin duda lo mejor que ver en Kioto. Antes de contarte mi opinión sobre uno de los lugares más visitados de Japón, te dejo bien clara la única condición que tendrás que ponerte para disfrutarlo; MADRUGAR.

Si no madrugas, apenas podrás disfrutarlo y tendrás que pelearte con cientos (o miles) de turistas para poder hacerte una foto medio decente…

Nosotros nos levantamos a las 5 de la mañana para llegar al santuario sobre las 6 y fue de las mejores decisiones que tomamos durante las tres semanas que pasamos en Japón. Tuvimos el santuario entero prácticamente para nosotros solos y lo aprovechamos a tope; pudimos hacer todas las fotos que quisimos y recorrimos los 4Km de senderos disfrutando de la tranquilidad del lugar. ¡Una jodida maravilla!

Caras de sueño+felicidad con el madrugón de las 5am

El Fushimi Inari Taisha para nosotros solos. ¡Ni un alma!<3

Según Wikipedia, hay más de 32.000 Toriis en todo el recinto del Fushimi Inari Taisha, ¡menuda barbaridad!

Y es que, a diferencia de lo que pensábamos, todo el recorrido transcurre por pasillos repletos de Toriis (antes de ir al templo pensábamos que era solo una parte a la entrada o algo así, pero durante todo el camino se atraviesan!).

El Fushimi Inari Taisha es el principal santuario sintoísta dedicado al espíritu de Inari, la que fue considerada patrona de los negocios (razón por la cual los Torii que están en el santuario han sido donados por hombres de negocios o familias).

El pasillo de toriis que más nos gustó (con los toriis finitos y juntos)

Los caminos de toriis vistos desde fuera

Una idea PERFECTA para visitarlo es, como te decía, pegarse un buen madrugón para llegar al santuario en torno a las 6 de la mañana y pasar unas 3 horas recorriéndolo y disfrutándolo. Al terminar, nos tomamos un café y comimos algo rápido antes de coger un tren hasta Nara, donde pasaríamos el resto del día visitándolo (llegamos a las 10 de la mañana, ¡casi como empezar de nuevo el día!) para después llegar a pasar la noche en Osaka.

Así estaba el templo cuando nos fuimos… ¡menudo coñazo visitarlo así!

 

– Descubrir el Castillo Nijō

Este castillo terminado durante el reinado de Tokugawa Iemitsu en el año 1626 es, como muchos lugares en Japón, Patrimonio de la Humanidad desde 1994 y forma parte del conjunto de Monumentos históricos de la antigua Kioto.

Tiene una superficie total de 275.000 metros cuadrados de los cuales sólo 8.000 están ocupados por edificaciones, lo que hace que la visita requiera, como poco, una hora para recorrerlo.

El precio de la entrada es de 600¥ (aunque en algunos lugares hemos leído que cuesta 1.000¥). Nosotros tuvimos la suerte de poder visitarlo gratis, ya que por ser festivo la entrada era libre tanto para japoneses como para extranjeros. ¡Lo único bueno de ver Kioto en un día festivo!

 

– Sentirse pequeño en el bosque de bambú de Sagano

Otro de los lugares más visitados es el bosque de bambú de Sagano; un bosque de altísimos bambús en el que sentirse pequeño y disfrutar de una estampa bastante única.

Nosotros no fuimos porque, como te decía antes, el día que dedicamos a visitar Kioto resultó ser festivo nacional y estaba todo, literalmente, hasta los cojones de gente…

Eso hizo que no disfrutásemos todo como podríamos haberlo hecho un día normal, por lo que acabamos bastante saturados y decidimos ahorrarnos la hora de ida (y la otra de vuelta) hasta el bosque de bambú.

Resultado de imagen de Sagano bamboo forest

Fuente: flickr (davaodude)

 

– Pasear por el Camino del Filósofo

El famoso Tetsugaku no michi es un camino de aproximadamente 2 kilómetros que transcurre a orillas del canal Shishigatani. Su nombre “Camino del Filósofo” proviene de Nishida Kitaro, filósofo japonés y profesor de filosofía, quien solía meditar en esta zona de camino a la Universidad de Kioto.

El mejor momento para recorrerlo es sin duda en primavera, cuando los cerezos florecen creando una escena realmente única (y considerada uno de los mejores lugares para ver estas flores tan peculiares de todo Japón).

Resultado de imagen de camino del filosofo kyoto

Fuente: japonisimo.com

Es recomendable hacerlo a primerísima hora del día (como todo en Kioto) para intentar evitar la enorme masa de turistas que se desplazan hasta la zona cada día.

 

­– Intentar ver el Palacio Imperial de Kioto

Al Palacio Imperial de Kioto llegamos bastante cansados; habíamos pateado ya media ciudad y el recinto es taaan grande que parecía que no se acababa nunca. Sumado a esto, al llegar a la entrada principal resultó estar cerrado.

No nos importó demasiado, ya que habíamos leído que es más bonito por fuera que por dentro, pero lo cierto es que podríamos habernos ahorrado llegar hasta allí e invertir el tiempo en otros lugares mejores de Kioto.

 

– Llegar hasta Nara y pasar medio día

Visitar Nara es un imprescindible que se puede hacer en medio día (o un día entero si dispones de él). Nos gustó mucho y pasamos casi todo el día disfrutando de los adorables ciervos que campan a sus anchas por su gigantesco parque y recorriendo alguno de sus templos.

Te cuento todo sobre Nara en el post de “Nara: Cervatillos y templos budistas”.

que hacer en nara

¡Y hasta aquí el post de Kioto! Espero que te ayude a organizar tu visita a la ciudad y, si tienes más días y visitas más lugares o has descubierto algún rincón especial, ¡deja un comentario para el resto de viajeros!

 

¿Estás preparando tu viaje a Japón? Empieza leyendo la Guía Completa sobre Japón que he preparado para ti y en donde cuento las principales cosas que debes saber antes de ir!

También puedes echar un ojo a la ruta completa de 3 semanas por Japón y, si te atreves, también puedes plantearte recorrer Japón haciendo autostop como hicimos nosotros. ¡Te lo cuento todo aquí!

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KIKE DE COS
Santander, España

¡Hola! Soy el autor de este blog y, al igual que a ti, ¡me apasiona viajar! Dirijo mi propia agencia de comunicación mientras recorro el mundo y comparto mis experiencias y consejos de la mejor forma que sé! ¿Te apuntas al viaje..?! :)

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